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Para muchos bajar de peso se ha convertido en un reto y un objetivo por alcanzar. Hoy en día, existen varias dietas “efectivas” para conseguirlo rápidamente. Seguramente has escuchado sobre ellas o te las han recomendado. Sin embargo, ¿son estas realmente saludables?

Aquí responderemos tus preguntas y te brindaremos consejos para llevar una vida sana y llena de vitalidad.

Consecuencias de una dieta no adecuada

Una dieta extrema o improvisada puede reducir la reacción de tu sistema inmune, incrementando la vulnerabilidad de tu cuerpo hacia enfermedades graves como la hipoglicemia, diabetes, gastritis, osteoporosis, etc. Estas como consecuencia de una malnutrición por un déficit o exceso de nutrientes.

Si estás decidido a empezar un régimen alimenticio, recuerda la importancia de un balance y equilibrio de nutrientes. Es decir, una alimentación saludable con cantidades adecuadas de macro y micronutrientes, que se acoplen a las necesidades de tu organismo. Pero, ¿cómo saber qué es lo correcto? La respuesta dependerá de varios factores como peso, altura, sexo y consumo calórico habitual. Por eso, el proceso debe tener la guía de un especialista que te ayude a seguir un lineamiento alimenticio paulatino y alcance tus objetivos, sin perjudicar tu salud.

Toma en cuenta que llevar una dieta balanceada no significa privarse de algunos tipos de alimentos, sino de cambiar hábitos. Aquí te dejamos algunos tips y recomendaciones de cómo conseguirlo y mantenerte saludable:

Si tu objetivo es reducir de peso y te planteas un régimen, recuerda combinar tu dieta con ejercicio para obtener resultados positivos y no perjudicar tu salud.

Considera también lo siguiente:

1. El primer paso y más importante es identificar hábitos alimenticios inadecuados para cambiarlos.

2. Las dietas restrictivas son favorables, siempre y cuando sean aplicadas en lapsos de tiempo corto, pues a largo plazo pueden dar lugar a una dieta pobre y carente de nutrientes.

3. Cuando emprendas tu dieta, recuerda mantener un seguimiento continuo junto a tu nutricionista de cabecera, quien deberá evaluar previamente tu perfil alimenticio y con base en ello trabajar sus recomendaciones.

4. No olvides que los resultados se logran con tiempo y perseverancia. Las “dietas mágicas” duran poco.

Acompañar tu dieta con un programa de ejercicio es ideal para obtener mejores resultados. Esto contribuirá en la pérdida de peso o de grasa corporal, mejorará tu salud cardiovascular y cerebral, y fortalecerá tu sistema inmune. Alimentarte de una manera adecuada es la mejor forma de alcanzar tus objetivos, siempre y cuando el proceso sea correctamente manejado.